La dirección de River Plate decidió separar a un grupo de futbolistas del plantel profesional, entre los cuales se encontraba Woiski. Durante este tiempo, el delantero trabajó en el complejo de la Avenida Cantilo, donde los jugadores excluidos entrenaban apartados del equipo dirigido por Eduardo Coudet en el River Camp de Ezeiza. A sus 20 años, Woiski no logró debutar en el primer equipo, limitándose a participar en la división Reserva, donde acumuló 18 partidos oficiales, anotando 2 goles y brindando 2 asistencias.
Woiski se unió a River durante el segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador, y su alta cláusula de rescisión despertó una gran expectativa. Su llegada se produjo tras quedar libre del Mallorca, el club español donde comenzó su carrera juvenil. Sin embargo, a pesar de las expectativas y su elevada cláusula, el delantero no pudo sumar minutos en la Primera División. Con la llegada de Eduardo Coudet como técnico, su exclusión del plantel principal se hizo efectiva, al informarle que no contaría con su participación.
Luego de casi un mes siendo agente libre tras romper su vínculo con River Plate, Woiski firmó con Deportivo Táchira, uno de los clubes más importantes de la Primera División venezolana. La institución anunció su llegada a través de sus redes sociales, señalando: “Refuerzo de lujo para el ataque Aurinegro. Bienvenido al Más Grande, Alexander, la familia Aurinegra te recibe con los brazos abiertos y con mucha ilusión, porque vamos con todo por el Clausura”. Su contrato tendrá vigencia hasta diciembre de 2027, con una opción de extensión hasta 2030, según señaló el club en su presentación oficial.
Después de cinco jornadas, Deportivo Táchira ocupa la primera posición del torneo local junto a La Guaira y Metropolitanos, sumando 12 puntos, producto de cuatro victorias (Anzoátegui, Portuguesa, Trujillanos y Monagas) y una derrota (Metropolitanos).
La incorporación de Woiski representa una nueva oportunidad para el delantero hispano-argentino, quien también ha sido parte de selecciones juveniles argentinas. El club venezolano ha expresado su entusiasmo por su llegada, considerándolo un refuerzo clave para afrontar el Torneo Clausura.
A pesar de que en este mercado de pases ya se han producido la salida de 23 futbolistas, varios jugadores continúan a la espera de encontrar un nuevo destino. Uno de los casos más destacados es el de Germán Pezzella, campeón del mundo con la selección argentina en Qatar 2022 y ex capitán de River Plate, quien ha recibido algunas consultas del fútbol extranjero pero aguarda por una oferta más atractiva.
También figuran en la lista Fabricio Bustos, que ha rechazado ofertas del fútbol argentino para continuar su carrera en el exterior, y Giuliano Galoppo, que ha descartado propuestas en busca de una oportunidad en Europa. Matías Galarza Fonda, tras su destacada actuación en el Mundial con Paraguay, sigue sin concretar con otro equipo, y su representante menciona que ha recibido propuestas desde la Serie A de Italia, aunque nada se ha concretado. En las últimas horas, Olimpia de Paraguay ha surgido como una posible opción.
Asimismo, es importante mencionar a Matías Viña, de Uruguay, y Kendry Páez, de Ecuador, quienes también han sido comunicados por River Plate sobre su exclusión del plantel y se encuentran en busca de un nuevo club a préstamo.
Entre aquellos que fueron apartados y ya encontraron nuevo destino se encuentran Paulo Díaz (Atlanta United), Maxi Meza (Independiente), Maxi Salas (Independiente Rivadavia), Ian Subiabre (Tigre), Santiago Lencina (Burgos de España), Kevin Castaño (Atlético Mineiro) y Andrés Herrera (Columbus Crew).














