El diálogo entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales se reactivó durante las últimas semanas, aunque la mayoría de los gobernadores que mantuvieron reuniones con el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli, conserva una posición cautelosa. Si bien existe disposición a acompañar algunos proyectos en las próximas sesiones del Congreso, el oficialismo todavía no cuenta con los votos necesarios para avanzar con la reforma electoral, que contempla entre otros puntos la posible suspensión de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La reforma electoral es uno de los objetivos centrales del Gobierno, en un escenario en el que el oficialismo busca consolidar su posición de cara a las elecciones de 2027.
Entre los principales pedidos de los gobernadores aparece la necesidad de conocer si habrá acuerdos electorales con La Libertad Avanza o, en su defecto, un pacto de no agresión durante las elecciones provinciales. Los mandatarios buscan evitar que el oficialismo nacional impulse candidaturas que puedan competir directamente con sus estructuras locales.
Uno de los gobernadores que participó de las reuniones de esta semana planteó que, sin garantías sobre un acuerdo electoral o un pacto de no agresión, no existe suficiente previsibilidad para definir el acompañamiento legislativo. En ese sentido, anticipó que los gobernadores podrían postergar hasta último momento la definición sobre sus votos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, también mantuvo encuentros con gobernadores del norte con el objetivo de acercar posiciones y transmitirles la necesidad de esperar antes de tomar decisiones definitivas.
Durante las reuniones con Santilli, el Gobierno habilitó a las provincias a adelantar sus elecciones locales y separarlas del calendario nacional. También se planteó que, en aquellos distritos donde no exista una alianza entre los distintos espacios, La Libertad Avanza podría presentar candidatos propios y competir en listas separadas.
A cambio, el oficialismo nacional busca respaldo para la candidatura del espacio libertario y contempla que los sectores provinciales puedan incorporar postulantes a diputados nacionales en las listas. También se habría acordado una tregua de los sectores libertarios en los Concejos Deliberantes, donde suelen mantener posiciones confrontativas con los oficialismos locales.
Sin embargo, los gobernadores mantienen sus reservas debido a que esta estrategia no fue comunicada directamente por Karina Milei, quien tiene a su cargo las decisiones vinculadas con la estrategia electoral del oficialismo. La falta de definiciones genera dudas entre los mandatarios provinciales, que buscan garantías sobre la posibilidad de conservar el control de sus territorios sin enfrentar una competencia directa de La Libertad Avanza durante el próximo año.
El Gobierno tenía previsto comenzar a tratar la reforma electoral en el Senado durante septiembre. El avance del proyecto, sin embargo, dependerá de que el oficialismo consiga los votos necesarios para obtener dictamen y avanzar posteriormente con su tratamiento.
















