El anuncio fue realizado durante el I Foro de Juventudes Rionegrinas. El mandatario señaló que el proyecto será presentado formalmente en el plazo de un mes y que buscará que sea aprobado antes de fin de año.
El fondo se financiaría con una parte de las regalías y de los acuerdos alcanzados con la industria energética. Entre los proyectos considerados se encuentran la exportación de crudo desde Punta Colorada y las iniciativas vinculadas con el Gas Natural Licuado (GNL).
Weretilneck sostuvo que esos recursos no deberían destinarse a cubrir gastos corrientes ni necesidades inmediatas de la administración provincial, sino funcionar como una herramienta de ahorro de largo plazo. La propuesta contempla un horizonte de entre 10 y 15 años, período tras el cual la provincia podría disponer de capital para impulsar nuevas actividades económicas y obras de infraestructura que trasciendan las distintas gestiones de gobierno.
En medio de las demandas salariales que atraviesa la provincia, el gobernador también planteó que “los gastos del Estado no son solamente salarios”, en referencia a la necesidad de planificar el desarrollo futuro.
Los fondos soberanos, conocidos internacionalmente como Sovereign Wealth Funds (SWF), son vehículos de inversión propiedad de los Estados destinados a administrar activos financieros con objetivos macroeconómicos determinados. Entre sus características se encuentra la administración pública, la inversión de activos y la existencia de objetivos financieros específicos.
Existen distintos tipos de fondos soberanos. Los fondos de ahorro buscan preservar recursos para las futuras generaciones, especialmente en países con importantes ingresos provenientes de recursos naturales. Los fondos de estabilización, en tanto, apuntan a reducir el impacto de las variaciones en los precios de las materias primas sobre las cuentas públicas. También existen fondos estratégicos destinados a promover el desarrollo económico interno o determinadas políticas industriales.
El proyecto de Río Negro toma como referencia el modelo de Noruega, que cuenta con uno de los mayores fondos soberanos del mundo. Al cierre del primer semestre de 2026, el Government Pension Fund Global administraba cerca de US$2,24 billones y mantenía una fuerte participación de las acciones dentro de su cartera, cercana al 70%.
Entre los principales fondos soberanos también se encuentran los de China, con activos por US$1,57 billones; Abu Dhabi, con US$1,19 billones; y Kuwait, con alrededor de US$232.000 millones. Chile, por su parte, cuenta con fondos vinculados con los ingresos provenientes del cobre.
En conjunto, los fondos soberanos administran actualmente más de US$15 billones a nivel mundial y tienen participación en inversiones vinculadas con sectores considerados estratégicos e innovadores, entre ellos la inteligencia artificial.
La iniciativa de Río Negro también remite al denominado “fondo anticrisis” creado en Santa Cruz durante la década de 1990. En 1993, esa provincia recibió US$660 millones correspondientes a regalías petroleras que habían sido liquidadas de manera incorrecta.
La administración de esos recursos estuvo posteriormente rodeada de controversias. Los fondos fueron depositados en cuentas de entidades bancarias del exterior y durante aproximadamente una década, entre 1992 y 2002, no estuvieron bajo supervisión de organismos provinciales.
El capital llegó a alcanzar casi US$1.100 millones y fue repatriado formalmente en 2008. Sin embargo, posteriormente se utilizó para cubrir déficits y gastos corrientes de distintas administraciones.
Según datos del Tribunal de Cuentas, a fines de 2021 el saldo restante de esos fondos era de apenas US$9.295,23.
















