Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones de crudo promediaron 309.000 barriles diarios, con un aumento interanual del 25%, y generaron ingresos por US$4.693 millones. La producción nacional, en tanto, se ubicó cerca de los 900.000 barriles diarios, con una tendencia creciente.
Del total producido, una parte se procesa en refinerías locales y el excedente se destina principalmente a mercados externos. Sin embargo, las ventas internas de combustibles muestran una evolución negativa: la nafta súper cayó 2% en lo que va del año y la premium registró una baja reciente.
Especialistas del sector explicaron que la menor demanda está vinculada principalmente al deterioro del poder de compra de los consumidores y al impacto de los precios de los combustibles. También señalaron que los valores locales todavía se mantienen por debajo de la paridad de importación.
El aumento del precio internacional del petróleo favoreció la producción y las exportaciones, pero también impactó sobre los costos internos. En este contexto, la evolución del consumo de combustibles aparece como un indicador de la actividad económica.














