En comparación interanual, los precios se incrementaron un 2,8%, lo cual se alinea con las expectativas de los economistas, conforme a las cifras proporcionadas por Eurostat. El índice de precios subyacente, que excluye los productos energéticos y los alimentos debido a su alta volatilidad, mostró un incremento del 0,2% respecto al mes anterior.
La moderación de la inflación en la zona euro durante el sexto mes de 2026 refleja un aumento del 8,5% interanual en el coste de la energía, lo que representa una desaceleración respecto al incremento del 10,8% observado en mayo. Por otra parte, los precios de los alimentos frescos se elevaron un 3,1%, aunque este avance interanual fue más moderado que el 4% registrado en el mes anterior.
Este descenso se atribuye a la disminución de los costos de la energía y los alimentos frescos. Analistas de Capital Economics comentaron que este retroceso se debió en parte a la baja en los precios del combustible durante el mes pasado, lo que impactó a la baja en la inflación energética. Además, la inflación de los precios de los alimentos también ha continuado su trayectoria descendente.
Dentro de los países miembros de la Unión Europea, las tasas anuales más bajas se registraron en Suecia (1%), República Checa (1,1%) y Dinamarca (1,8%), mientras que las más elevadas correspondieron a Rumania (9,2%), Lituania (5,4%) y Bulgaria (5,2%).
A pesar de que los costos energéticos presentaron una moderación en junio, en parte gracias al frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, la reciente escalada de ataques mutuos ha generado una nueva presión alcista sobre los precios del crudo. En este contexto, el Banco Central Europeo decidió aumentar los tipos de interés el mes pasado, como medida para ayudar a contener la inflación, advirtiendo sobre las presiones en los precios derivadas de los conflictos en Medio Oriente.
















