Este sábado, las autoridades optaron por suspender el operativo de búsqueda unificado que se había coordinado en las localidades bonaerenses de Ensenada y Berisso, junto con las autoridades de Magdalena y Punta Indio.
De ahora en más, según información confirmada, cada cuartel costero entre esa región y el Partido de la Costa llevará a cabo la inspección dentro de su propia jurisdicción, siempre que las condiciones climáticas y la disponibilidad de recursos lo permitan.
Según datos oficiales, el último cuerpo hallado no presentaba heridas externas. Por tal motivo, una de las principales hipótesis sugiere que las corrientes y los intensos vientos del Río de la Plata lo desplazaron hasta el lugar donde fue encontrado.
Los investigadores buscan establecer si se trata de Claudio Kovach, Alejandro Boscardin o Damián Giubu, los tres cuerpos que aún permanecen sin identificar. Aunque en un primer momento no se confirmó la identidad, fuentes cercanas a la investigación indicaron que se trata de Boscardin —quien estaba al mando de la lancha— gracias a un chaleco y una marca de operación que lo habrían identificado.
El cuerpo de Romegialli fue el primero en ser descubierto, el 26 de junio, cuando la tripulación de un buque mercante localizó un cadáver flotante y notificó a la Armada de Uruguay. Dos días después, el 28 de junio, durante un nuevo rastrillaje, apareció el cuerpo de Carlos Kovach —hermano de Claudio— en las aguas del Río de la Plata, a la altura de Punta Indio.
Los cinco hombres habían salido a pescar pejerrey el 14 de junio por la mañana desde el Camping Hudson, en Berazategui. La embarcación, conocida como Chamigo-Ho, había partido hacia la franja costera para llevar a cabo esta actividad recreativa. La alerta se generó al anochecer, cuando los ocupantes no regresaron al lugar de partida, donde sus vehículos estaban estacionados, lo que llevó al hermano de dos de los desaparecidos a comunicar la situación a la policía.
Desde entonces, las operaciones de búsqueda se extendieron a distintos sectores del Río de la Plata, abarcando zonas entre Hudson, Berisso, Ensenada, Magdalena y aguas jurisdiccionales de Uruguay. La embarcación contaba con chalecos salvavidas, bengalas, GPS y radio VHF, aunque, según trascendió, carecía de radiobaliza y de un sistema de posicionamiento electrónico, herramientas que podrían haber facilitado su localización durante la emergencia.
Los cinco pescadores eran personas con experiencia en la actividad, y uno de ellos era propietario de la embarcación. Todos realizaban este recorrido de forma habitual.
















