La semana pasada, Trump se comunicó con Infantino para solicitar la revocación de la suspensión del jugador estadounidense Folarin Balogun, quien fue expulsado en el partido contra Bosnia y Herzegovina, lo que generó una ola de reacciones ante la posibilidad de su participación en los octavos de final contra Bélgica. La presión ejercida por Trump dio lugar a la consecuente modificación de la sanción.
“¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, expresó Trump en su red social, provocando un escándalo político en torno a la FIFA y su Comisión Disciplinaria. Este episodio siembra dudas sobre la independencia de la decisión de la FIFA y la posibilidad de influencias externas en el organismo.
Varios medios de comunicación han abordado este tema, señalando que la intervención de un jefe de Estado en un asunto disciplinario deportivo es poco común y añade una dimensión política a las decisiones que afectan la competencia de un país anfitrión. Según trascendió, Infantino confirmó a Trump que la suspensión de Balogun sería levantada, lo que podría tener repercusiones significativas en el desarrollo del torneo.
La revocación de la sanción ha causado revuelo en Washington, donde se cuestiona la inserción de intereses políticos en el deporte. Infantino ha mantenido un tono amigable hacia Trump, mencionando en conversaciones previas que se encontrarán en la final y entregarán el trofeo juntos.
Cabe recordar que el año anterior, Trump protagonizó un momento notable durante la final del Mundial de Clubes en el estadio MetLife, donde fue visto junto a jugadores del Chelsea. La atención ahora se centra en su posible aparición en la gran final del 19 de julio, donde se espera que se repita la ceremonia de entrega del trofeo.
Desde su primer mandato, Trump ha estado involucrado con la candidatura que le otorgó a Estados Unidos, Canadá y México la sede del Mundial 2026, y desde su regreso a la presidencia, su relación con Infantino ha continuado fortaleciéndose, como lo demuestra la entrega del Premio FIFA de la Paz en el sorteo del Mundial pasado.
A pesar de que muchos se preguntan sobre su ausencia en los eventos del torneo, el director ejecutivo del task force de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, aseguró que la administración republicana podría comenzar a aparecer más en los estadios a medida que avance el torneo, dejando en el aire la inquietud sobre si Trump se unirá a ellos tras el “escándalo Balogun”.
















