Hasta el 18 de junio, los depósitos en divisas extranjeras del Tesoro alcanzaban los USD 3.648 millones, cifra obtenida a través de colocaciones de los Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), así como compras directas realizadas al BCRA en días recientes. En paralelo, los depósitos en pesos sumaban $11,7 billones, lo que brinda un margen significativo para realizar adquisiciones adicionales de dólares en el mercado oficial.
En las próximas semanas, Caputo se enfrenta a momentos decisivos para cerrar la brecha entre los fondos disponibles y el total requerido para el pago a los bonistas. Hoy se publicará el llamado a licitación del Bonar 2028, donde se especificará la cantidad a captar con este instrumento. Actualmente, el Tesoro está a USD 368 millones de alcanzar el límite permitido para la colocación del Bonar 2028 (USD 2.000 millones), y se ha decidido no aumentar este cupo, a diferencia de lo que ocurrió con el Bonar 2027.
El cronograma incluye una primera ronda de licitación el viernes, donde se dará a conocer la tasa de interés, y una segunda ronda el lunes siguiente, momento en el que se definirá el monto final adjudicado. Si se logra captar el máximo, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro se incrementarían a USD 4.016 millones, acercándose a la meta para cumplir con el pago de julio.
Solo la próxima semana, al concluir la segunda ronda del Bonar 2028, Caputo podrá precisar cuánto dinero adicional se necesita para completar el pago a los bonistas. Con los pesos disponibles en el Tesoro, existe la posibilidad de adquirir dólares al BCRA, aunque esta operación afectaría levemente las reservas internacionales. Un ejemplo de esta dinámica se observó la semana pasada, cuando los depósitos en dólares aumentaron en USD 598 millones, pasando de USD 3.082 millones el 16 de junio a USD 3.680 millones al día siguiente.
La estrategia financiera oficial combina la emisión de Bonar con la adquisición de dólares al BCRA. El objetivo es alcanzar el 9 de julio con los recursos necesarios en el Tesoro, minimizando la utilización de reservas internacionales para saldar las obligaciones con los bonistas. El instrumento central en esta fase final es el Bonar 2028, cuya licitación determinará el saldo disponible y la eventual necesidad de recurrir al Banco Central para cubrir la diferencia.
Fuentes del Palacio de Hacienda confirmaron que, gracias a las colocaciones realizadas y las que se ejecutarán antes del vencimiento, “ya tenemos completado el pago de vencimientos de julio 2026”. Además, señalaron que el préstamo con garantías de las entidades multilaterales se utilizará para refinanciar los vencimientos de 2027. “Con los recursos que el Tesoro ya ha obtenido de las colocaciones y lo de los multilaterales, ya se ha completado el programa financiero 2026 y 2027”, añadieron.
La semana pasada, Caputo logró la aprobación de las garantías del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por USD 2.000 millones y USD 550 millones, respectivamente. Aunque el lunes se autorizó a través del Boletín Oficial la negociación de préstamos con instituciones internacionales por hasta USD 5.000 millones con esos respaldos, aún queda pendiente la aprobación de uno. La garantía para la Argentina por parte del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) será tratada recién el 22 de julio, y se estima que rondará entre USD 250 millones y 300 millones.
Estas gestiones forman parte de la estrategia financiera de Caputo a mediano plazo, de julio en adelante. El equipo económico busca estructurar un 2027 más tranquilo, a pesar de ser un año electoral, y para ello es fundamental despejar todos los vencimientos. A partir de ahí, quedará por verse cómo reacciona el mercado una vez que se presenten los datos, y si el riesgo país se ubica en un nivel que facilite la colocación en el mercado internacional.
La hoja de ruta inmediata contempla como prioridad la licitación del Bonar 2028, la gestión de depósitos en moneda extranjera y la posibilidad de acceder a dólares del Banco Central para cubrir cualquier brecha remanente. La cifra exacta que queda pendiente se conocerá el próximo lunes, tras la segunda vuelta del Bonar 2028. Desde ese momento, será posible determinar qué proporción del pago se cubre con recursos propios y cuál, si es necesario, requerirá financiamiento del BCRA.
El proceso de captación de fondos a través de los Bonar AO27 y AO28, junto con las compras de divisas al BCRA, constituye la base de la estrategia preparatoria para el vencimiento del 9 de julio. La sinergia entre el Ministerio de Economía y el Banco Central, el control de depósitos y la gestión de instrumentos financieros son aspectos fundamentales para garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales.
















