Los datos fueron difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que indicó además que el índice general de salarios creció un 3,7% durante el cuarto mes del año. Este indicador abarca también a los trabajadores informales, cuyos datos tienen un retraso de cinco meses por cuestiones metodológicas.
Los salarios informales, por su parte, han sido los únicos en experimentar un crecimiento superior a la inflación en el acumulado anual y en la comparación interanual. En el primer caso, el aumento fue del 19,7%, mientras que en el segundo alcanzó un 69,6%.
Dentro de los salarios registrados, aquellos correspondientes al sector privado mostraron un incremento del 4%, en contraposición con un avance del 2,3% en el ámbito público. Esto se alinea con la afirmación del Gobierno de que los ajustes salariales desde finales de 2023 hasta la actualidad se han centrado en los sueldos estatales, mientras que los sectores informales y privados han visto un crecimiento más significativo.
Consultoras privadas apuntan a que los salarios aún se encuentran por debajo de los niveles de noviembre de 2023, mientras que desde el Gobierno se sostiene que su poder adquisitivo sigue siendo superior al de ese periodo.
En este contexto, Estudios Económicos Banco Provincia consideró que el incremento de abril no es suficiente para recuperar lo perdido. En su análisis, señalaron: “El salario real privado registrado creció 1,4% en abril. ¿Buena noticia? Está 3% por debajo del promedio del año pasado, 4,5% por debajo del promedio de 2023 y más de 20% por debajo del promedio 2012-2015. En perspectiva, las cosas son diferentes.”
Por su parte, el economista Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, mencionó que los salarios del sector público nacional tuvieron un aumento nominal de 1,6%, lo que refleja una caída real del 1%. En comparación, los salarios provinciales crecieron un 2,5% en términos nominales, lo que significó una leve disminución real del 0,04%. “El empleado público promedio tuvo una baja real mensual del 0,2%”, agregó el especialista.
En términos interanuales, con una inflación del 32,6% entre abril de 2025 y abril de 2026, se observa una caída real del 0,2% en el sector público provincial y del 7% en el nacional. Según el Iaraf, en el caso del sector privado registrado, la baja real interanual fue del -2,3%.
Adicionalmente, Argañaraz destacó que en lo que va del año, el salario privado registrado muestra una reducción real del 3,3% en comparación con el mismo periodo de 2025. “La pérdida real para el sector público nacional es del 7,4% y para el provincial del 0,6%”, subrayó.
El informe del Iaraf revela que, en comparación con noviembre de 2023, los salarios privados registrados se encuentran un 3,5% por debajo y los del sector público un 17,2% más bajos (36,4% en el caso de los nacionales y 9,2% en los provinciales). Tras una caída real similar en los primeros meses de 2024, los salarios públicos nacionales continuaron su descenso en términos reales, mientras que los provinciales lograron recuperar parte de lo perdido.
En línea con otras evaluaciones, Fiorella Scalise, economista de la consultora EcoGo, destacó que a pesar de que los datos de abril son prometedores, es importante considerar que se producen después de un largo periodo de deterioro del poder adquisitivo. Sin embargo, enfatizó que el entorno macroeconómico es favorable: con una inflación en descenso, cada punto de aumento salarial tiene un impacto real más significativo. “El dato de abril estuvo impulsado principalmente por el sector privado registrado, que marcó un 4% mensual, sugiriendo que algunos convenios colectivos se están cerrando con actualizaciones por encima del IPC proyectado”, agregó.
Mateo Borenstein, economista de la consultora Empiria, resaltó que se ha roto una racha de más de seis meses de variaciones salariales menores a la inflación. “El dato del salario privado registrado fue positivo: creció 1,4% por encima de la inflación y rompió una racha negativa de siete meses de caídas consecutivas. Los salarios públicos cayeron 0,2% en términos reales en abril”, destacó.
Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, coincidió en que abril marcó un momento crucial en la evolución de los salarios, al interrumpir una secuencia de siete meses con aumentos por debajo de la inflación. “La sostenibilidad de esta tendencia dependerá de que el proceso de desinflación continúe durante el segundo semestre, lo que permitiría a los aumentos salariales recuperar el poder de compra perdido. Sin embargo, aún queda un camino por recorrer, ya que el salario real privado registrado se sitúa un 3,5% por debajo de agosto, previo a la última aceleración inflacionaria”, explicó.
Casas fue más allá al prever: “Si la desinflación se consolida, el salario real podría convertirse en uno de los componentes principales de la recuperación del consumo en la segunda mitad del año”.
Patricio Canalis, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), consideró que “aun con la mejora de abril, el salario privado registrado todavía acumula una caída cercana al 2% en 2026 y un 3,5% en relación a noviembre de 2023, un mes que ya representaba un contexto de rebrote inflacionario previo al cambio de gobierno”.
Canalis añadió que la recuperación salarial enfrenta dificultades en un entorno donde la actividad económica no repunta y los sectores con mayor demanda de empleo presentan retos más significativos. “En muchas circunstancias, las empresas carecen del margen necesario para otorgar aumentos sostenidos por encima de la inflación”, afirmó el economista.
Respecto al panorama global de este año, Argañaraz sugirió que, si estos niveles de salarios reales se mantienen durante 2026, la situación del poder adquisitivo sería la siguiente: los empleados privados formales enfrentarían una caída real del 2,9%, los empleados públicos nacionales sufrirían una disminución de 5,9% y los provinciales del 1,8%.
Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, concluyó que es a través de la recuperación de los salarios reales que se podrá abordar la problemática de la mora familiar. “El salario registrado en el sector privado mostró una aceleración en abril. Con la inflación volviendo a una cifra cercana al 2% mensual, es probable que esto continúe en los próximos meses”, afirmó.
















