El especialista indicó que, en ausencia de problemas de salud como ronquidos o apneas, es ideal dormir en una posición supina (mirando hacia arriba). En caso de requerir un cambio, sugiere el lado izquierdo como el más propicio para reducir el reflujo y problemas digestivos. “Eso hace que no tengas tantas pesadillas”, señaló.
La elección del colchón es igualmente importante; aunque la comodidad es subjetiva, Ferrero resalta las ventajas de los colchones de resortes: “Permiten que el cuerpo respire un poco más, pero ambos tipos son excelentes productos”.
El especialista también subrayó que la elección de un colchón no debe ser apresurada. Recomienda a los consumidores visitar tiendas y probar diferentes modelos durante al menos 15 o 20 minutos, asegurándose de que el diseño contemple la ergonomía de la columna, que tiene una forma natural de “S”.
Además, Ferrero hizo hincapié en la importancia del pantografiado en la espuma, un proceso que permite que las áreas de mayor peso del cuerpo, como la pelvis y los hombros, se hundan adecuadamente. Esto es vital para evitar que la zona lumbar quede “sobre el aire”, previniendo así problemas posturales que pueden surgir tras tantas horas en una mala posición.
En cuanto a la almohada, sugiere elegir modelos anatómicos o ergonómicos, con dos alturas distintas. “La joroba más baja tiene que ir en el espacio que está debajo del cuello, para que este espacio con forma de bóveda se llene con espuma y el cuello descanse, mientras que la cabeza queda bien apoyada”, explicó.
Para crear un ambiente propicio para el sueño, Ferrero destaca la importancia de mantener una temperatura fresca, idealmente entre 19 y 21 grados, y asegurar la total oscuridad: “Esto es fundamental para permanecer en una buena fase de sueño, garantizar un descanso reparador y sentirse renovado al día siguiente”.
Asimismo, la exposición a luces artificiales, en especial las azules que emiten los dispositivos electrónicos, interfiere con la producción de melatonina. Para mitigar los ruidos externos, el especialista recomienda el uso de ruidos blancos: “Los ruidos blancos son aquellos que, por ejemplo, producen un motor, un aire acondicionado o un ventilador, que habitualmente enmascaran otros sonidos”.
Sobre la vestimenta, sugiere dormir sin ropa siempre que sea posible para facilitar la termorregulación, optando por sábanas frescas de fibras naturales, preferiblemente de bambú o algodón de alta calidad.
Por último, el neurólogo desaconseja realizar siestas prolongadas como método para compensar la falta de sueño.















