A través de su abogado, Lucio Simonetti, Fein argumentó que no cometió ningún delito y que las acusaciones carecen de claridad sobre las irregularidades que se le imputan, señalando que estas son meras suposiciones debido a la falta de avances en la investigación.
El juez federal Julián Ercolini deberá decidir si procesa o sobresee a Fein. La ex fiscal lideró la investigación de la muerte de Nisman, quien fue hallado sin vida el 18 de enero de 2015, con un disparo en la cabeza en el baño de su departamento, y su caso fue traspasado a la justicia federal tras su jubilación. Tanto el fiscal Taiano como el juez Ercolini han sostenido que la muerte de Nisman fue un homicidio.
Paralelamente, se ha abierto una causa que investiga las supuestas irregularidades en la escena del crimen, en la que también están imputados el primer juez del caso, Manuel de Campos, el entonces secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, el ex funcionario del ministerio de Seguridad Darío Ruiz, y ex jefes de la Policía Federal y de la Prefectura Naval.
Fein, tras ser indagada, rechazó las acusaciones afirmando que “no puede sostenerse que haya existido ningún tipo de conducta de parte de la suscripta que haya tenido la más mínima intención de entorpecer la investigación de la muerte de Natalio Alberto Nisman”.
El fiscal Taiano ha solicitado su procesamiento por encubrimiento, argumentando que, a pesar de que se ha determinado que fue un homicidio y que el plan consistió en simular un suicidio, aún continúan investigándose los detalles del caso, los cuales han sido complicados por las acciones de Fein en la escena del crimen.
En su reciente presentación en los tribunales, Fein se autodenominó “un chivo expiatorio”, preguntándose si la acusación se debe a su condición de jubilada y retirada de la vida pública. En esa ocasión, reiteró su pedido de sobreseimiento.
Su defensa mantuvo que “no se encuentran demostradas las irregularidades que se le imputan a Viviana Fein, y estas no pueden encuadrarse como constitutivas del delito de encubrimiento”. Simonetti opinó que la acusación se basa en una supuesta contaminación de la escena del crimen y en la pérdida de evidencias, pero carece de detalles específicos sobre qué evidencias se alteraron o cómo ocurrió la supuesta contaminación.














