Preocupados por disminuir daños, funcionarios porteños como el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, y el jefe de Gabinete , Felipe Miguel, aseguran ahora que las autoridades de la Ciudad se pondrán en comunicación con laboratorios internacionales para gestionar la compra de diferentes vacunas contra el coronavirus. No explicaron, claro, por qué no lo hicieron antes.
La supuesta novedad tiene lugar luego del entredicho entre el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y Patricia Bullrich, quien a principios de esta semana se quejó vía Twitter: “Yo se lo dije 20 veces al presidente: dejen que las provincias compren la vacuna. Dejen que los laboratorios compren. Dejen que las farmacias compren. El sistema más efectivo de distribución de la vacuna en los Estados Unidos son las cadenas de farmacias”. Con esas palabras, la Presidenta del Pro se proponía desprestigiar nuevamente la campaña sanitaria del gobierno nacional, asegurando que desde Nación se les prohibía la compra de vacunas a provincias, municipios e instituciones privadas. En respuesta, Cafiero dijo este miércoles que el reproche era falso: que la ley lo permite, pero que la adquisición es de difícil concreción debido que el mercado no da abasto siquiera con las compras que hacen los Estados como tales.














