Guzmán cuestionó que la controversia por el episodio haya desplazado el eje del debate y sostuvo que la discusión parlamentaria debía centrarse en la soberanía y en la protección de los recursos nacionales. “Creo que lo que se estaba discutiendo ayer era muchísimo más importante que tener que hablar de esto el día de hoy”, afirmó.
El legislador, oriundo de Río Gallegos, remarcó además la importancia que tiene la cuestión Malvinas para Santa Cruz. El intercambio se produjo durante un plenario de comisiones, mientras se analizaba la propuesta oficialista y se expresaban objeciones sobre el proyecto.
Guzmán reconoció que durante la exposición realizó algunos comentarios, aunque sostuvo que esas intervenciones no justificaban una escalada de violencia. “No se justifica ante nada un grado de escalada de violencia”, afirmó.
Al recordar el momento en que Grabois se acercó a su banca, el diputado consideró que el dirigente podía estar buscando repercusión pública con el episodio. “Quiere aprovecharlo mediáticamente para posicionarse o busca prensa”, señaló. También descartó que hubiera existido una intención real de agredirlo físicamente y calificó la situación como una actuación.
En ese contexto, Guzmán sostuvo que decidió permanecer en su lugar durante todo el episodio para evitar que la situación derivara en una confrontación mayor. “Decidí quedarme quieto porque creo que también le debemos eso a la sociedad”, explicó.
El diputado también recordó que anteriormente atravesó otros momentos de tensión dentro del recinto. Según relató, en algunas oportunidades otros legisladores se acercaron con intención de enfrentarlo físicamente, aunque evitó identificar a alguno de ellos.
Para Guzmán, las discusiones políticas pueden desarrollarse con distintos niveles de intensidad, pero existen límites que no deberían cruzarse. “La discusión puede tener sus diferentes decibeles, pero nunca llegar a este nivel”, sostuvo.
Al referirse al debate sobre Malvinas, el legislador cuestionó que la discusión sobre soberanía y recursos nacionales quede desplazada por otros aspectos del intercambio político. En particular, planteó que las diferencias sobre el rol de las Fuerzas Armadas no deberían impedir discutir la protección de los recursos del país.
Guzmán también señaló que su experiencia en el Congreso modificó su propia manera de intervenir en política. Según explicó, antes de asumir tenía una postura más combativa, pero con el tiempo entendió que ese estilo no contribuye al desarrollo de los debates parlamentarios.
Sobre el estilo confrontativo del Presidente, el diputado diferenció su propia forma de expresarse de la del mandatario. “El presidente tiene su forma, yo tengo las mías”, sostuvo, aunque reconoció que en determinadas ocasiones comprende sus reacciones.
Por último, rechazó las versiones relacionadas con un supuesto consumo de drogas dentro del Congreso y afirmó que nunca presenció una situación de ese tipo. Al mismo tiempo, advirtió sobre la necesidad de tratar ese tema con seriedad y no de manera frívola.















