Jaldo utilizó el término “pollerudo” para referirse a Manzur y sostuvo que el senador, a quien calificó de políticamente “débil”, había concurrido al encuentro “en busca de una pollera”. La expresión surgió después de que Manzur difundiera una fotografía junto a la expresidenta tras la reunión, realizada en el domicilio donde cumple prisión domiciliaria.
El encuentro había sido presentado por Manzur como una conversación sobre la situación política y económica del país y de Tucumán. Sin embargo, dentro del peronismo provincial fue interpretado como una señal de acercamiento a Cristina Kirchner y al sector del kirchnerismo, en un contexto en el que el senador busca recuperar protagonismo frente a Jaldo.
La relación entre ambos dirigentes atraviesa una etapa de fuerte enfrentamiento. Dos semanas antes del nuevo cruce, el gobernador había descartado cualquier acuerdo electoral con Manzur y había ratificado su intención de competir por la gobernación en las próximas elecciones provinciales.
El enfrentamiento marca un cambio respecto de la relación política que mantuvieron durante años. Manzur gobernó Tucumán durante tres períodos y posteriormente ocupó la Jefatura de Gabinete de la Nación, mientras que Jaldo fue parte de su espacio político antes de convertirse en uno de sus principales rivales dentro del peronismo provincial.
El encuentro entre Manzur y Cristina Kirchner se produjo el viernes 25 de septiembre y fue anunciado por el propio senador. Tres días después, el lunes 28, Jaldo hizo público su cuestionamiento, en un contexto de creciente diferenciación entre los distintos sectores del peronismo tucumano.
La disputa también se desarrolla mientras en la provincia permanecen abiertas discusiones vinculadas con los recursos, los salarios, la seguridad y los servicios. En ese escenario, el enfrentamiento entre los dos dirigentes anticipa una división dentro del peronismo tucumano entre el sector que responde al gobernador y quienes buscan articular un espacio opositor a su conducción y crítico de su vínculo con el Gobierno nacional.
El cruce entre Jaldo y Manzur vuelve así a colocar en primer plano la disputa por el control del peronismo provincial, a poco más de un año de las elecciones en las que se definirá la próxima conducción de Tucumán.
















