El deterioro estuvo concentrado principalmente en el mercado argentino, donde las ventas disminuyeron 10,3% en términos reales. En cambio, las exportaciones mostraron un crecimiento que permitió compensar parcialmente la retracción de la actividad doméstica.
Entre enero y junio, Mastellone registró ingresos por $908.674 millones, medidos en valores homogéneos al cierre del período. El resultado significó una reducción frente a los $973.850 millones obtenidos durante los primeros seis meses de 2025.
La mayor caída se produjo en las ventas dentro del país, que pasaron de $807.199 millones a $723.996 millones. En sentido contrario, los ingresos provenientes de los mercados internacionales crecieron 10,5% y alcanzaron los $172.242 millones.
La evolución modificó también la composición del negocio. Mientras que durante el primer semestre de 2025 las exportaciones representaban alrededor del 16% de los ingresos totales, un año después esa participación se acercó al 19%.
Los resultados reflejan las dificultades que atraviesa el sector de alimentos de consumo masivo, marcado por una menor demanda interna, elevados costos y un cambio en los hábitos de los consumidores, que priorizan alternativas de menor precio.
Pese a la caída de las ventas locales, Mastellone logró mantener sus operaciones, generar efectivo y avanzar en la reducción de su nivel de endeudamiento. Sin embargo, esos factores no alcanzaron para evitar un nuevo resultado negativo durante el período.
El crecimiento de las exportaciones funcionó como un mecanismo de compensación frente a la contracción del mercado interno, aunque no logró revertir el resultado final del semestre.
















