Este fenómeno no se debe a un cambio demográfico significativo, sino a una combinación de dos factores: el cierre de las moratorias previsionales y un mercado laboral que genera cada vez menos trabajadores con aportes suficientes para acceder a una jubilación contributiva.
Los datos, elaborados a partir de la información proporcionada por la Subsecretaría de Seguridad Social, indican que las jubilaciones tradicionales —aquellas que se obtienen tras completar 30 años de aportes— se mantienen prácticamente estables. En 2024, se registraron aproximadamente 105.000, en 2025 alcanzaron las 113.000, y para este año se proyectan cerca de 110.000 nuevas jubilaciones.
La diferencia se observa en el resto de los beneficios. Mientras que en 2024 más de 311.000 personas accedieron a una jubilación a través de moratorias, este mecanismo desaparecerá casi por completo en 2026 debido a la decisión del Gobierno de no renovarlas. Como alternativa, muchas personas se verán obligadas a esperar a cumplir con los requisitos para acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que ofrece un beneficio equivalente al 80% de la jubilación mínima.
Según las proyecciones del informe, este año se espera que haya alrededor de 90.500 nuevas PUAM, mientras que las altas por moratoria caerán a poco más de 32.000. El gráfico contenido en el documento ilustra claramente esta tendencia: las jubilaciones contributivas se mantienen casi inalteradas, mientras que desaparece la mayoría de las incorporaciones por moratoria.
El estudio relaciona este escenario con el deterioro del empleo registrado. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo asalariado formal en empresas privadas se redujo en aproximadamente 255.000 puestos, mientras que el empleo informal habría aumentado en cerca de 450.000 trabajadores. Esta dinámica sugiere que muchas personas siguen trabajando, pero sin hacer aportes al sistema previsional.
Las implicaciones de esta situación van más allá de las cifras de este año. Si la informalidad continúa siendo la principal opción laboral, cada vez menos personas alcanzarán la edad de retiro con los años de aportes necesarios para acceder a una jubilación ordinaria. Así, para una parte creciente de la población, la PUAM podría convertirse en la única vía de ingreso al sistema previsional.
Incluso entre aquellos que logran cumplir con los requisitos, el informe señala un aumento en la proporción de trabajadores provenientes del monotributo, cuyos aportes suelen resultar en haberes equivalentes a la jubilación mínima.
















