La sesión está programada para las 11 y todo parece indicar que el oficialismo ha logrado unir a la cantidad necesaria de senadores radicales y de fuerzas provinciales para evitar que Adorni sea someter a interpelación el 2 de julio, así como una eventual moción de censura que podría acarrear su pérdida de confianza por parte de la Cámara alta.
Anoche, poco antes de la votación del Súper RIGI en la Cámara de Diputados, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, principal defensora de Adorni dentro del Gobierno, se hizo presente en uno de los palcos del recinto. Al ser vista por legisladores de La Libertad Avanza, estos comenzaron a entonar: “Adorni no se va, Adorni no se va”, lo que provocó una sonrisa de complicidad en Milei.
Este jueves, la decisión clave se tomará al inicio de la sesión, cuando se debatirá sobre la mayoría necesaria para habilitar el debate sobre la comparecencia del jefe de Gabinete ante el Senado. Las posturas se dividen entre quienes piden una mayoría agravada de dos tercios y quienes argumentan que es suficiente con una mayoría absoluta, que en el caso del Senado representa 37 votos a favor.
El oficialismo sostendrá que se requerirá el apoyo de los dos tercios de los presentes para permitir el tratamiento sobre tablas de este asunto, dado que los proyectos que promueven la interpelación no cuentan con dictamen de comisión. Este acuerdo se selló el martes entre la jefa de la bancada oficialista y los líderes de la UCR y otras fuerzas provinciales.
Por su parte, el kirchnerismo exigirá el cumplimiento de lo pactado la semana pasada, cuando se estableció que para tratar una moción basada en una cláusula constitucional, se requeriría solo la mayoría absoluta. Bullrich confía en lograr el respaldo necesario de algunos radicales y provinciales para validar su posición. Si lo consigue, Adorni podría sentirse aliviado, ya que el oficialismo podría bloquear cualquier intento de interpelar al jefe de Gabinete si logra reunir 24 votos en contra del tratamiento.
Sin embargo, la presión social ha comenzado a afectar a algunos sectores de la oposición, que se sienten incómodos ante la posibilidad de seguir protegiendo a un funcionario que mintió sobre su declaración jurada. En este contexto, el jefe del bloque de Pro, Martín Goerling, anunció que impulsará un proyecto pidiendo la interpelación de Adorni para el 2 de julio, instando a los demás bloques a apoyar su iniciativa. “Desde el Pro vamos a hacer lo que dijimos desde el primer día respecto a la interpelación de Adorni. Mañana no habrá lugar para los grises: en el tablero se verá qué senador está a favor y quién en contra”, expresó Goerling.
Este giro de Goerling es sorprendente, dado que previamente apoyó la propuesta de Bullrich de que se requieran dos tercios de votos para habilitar el debate sobre la interpelación, complicando así la posibilidad de que su propia propuesta avance, al no contar con dictamen de comisión. Además del Pro y el kirchnerismo, se estima que al menos una docena de senadores de la UCR podrían estar dispuestos a permitir que Adorni comparezca ante el Senado la próxima semana, incluyendo a la senadora cordobesa Alejandra Vigo, quien ya ha solicitado públicamente su remoción.
Las inconsistentes explicaciones de Adorni han generado divisiones incluso en el oficialismo. Se prevé que algunos senadores, como Luis Juez y Francisco Paoltroni, opten por no concurrir a la sesión para no contradecir la indicación de Milei de defender al jefe de Gabinete. Asimismo, Bullrich, que exigió claridad en las respuestas sobre el patrimonio de Adorni, parece haber alineado su postura con la del Gobierno en los últimos días, a pesar de haber mostrado una postura crítica antes.
















