Ángel Brisighelli, presidente de la federación de empresarios turísticos de la zona, expresó su inquietud sobre cómo el conflicto político entre la administración provincial y los funcionarios designados por la Casa Rosada impactará en el futuro del puerto. “Lo que inquieta es la pelea política y cómo eso puede afectar la dinámica del puerto a futuro”, afirmó Brisighelli en Radio Provincia.
El gobierno provincial, dirigido por Gustavo Melella, ha criticado la intervención, principalmente debido a la falta de información oficial proporcionada por los interventores, y ha optado por recurrir a instancias judiciales para recuperar el control.
El interventor, Iñaki Miguel Arreseygor, fue nombrado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) para liderar la intervención operativa y administrativa, y junto a él fue designado Fernando Ariel Polizzi, quien se alinea con el senador Agustín Pedro Coto (La Libertad Avanza) y anteriormente estuvo al frente del PAMI fueguino.
Miguel Ramírez, vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos (DPP), ha denunciado un “avasallamiento” y se mostró crítico hacia la intervención. “El balance que hacemos de estos meses es sumamente negativo. Es un avasallamiento y una intervención de facto que tuvo la Nación con falsedades y con inventos sobre situaciones que el puerto no tenía”, dijo.
Ramírez subrayó que el puerto tenía su certificado de operación vigente y que se estaban llevando a cabo trabajos conjuntos con la Nación para reparaciones futuras. “Esto demuestra que la intervención viene por lo que el puerto de Ushuaia significa, y el posicionamiento geopolítico”, argumentó, destacando que la intervención se inició de manera abrupta con la llegada de personas sin experiencia en la gestión portuaria.
“Decir que hay un puerto intervenido genera incertidumbre que hace sonar alarmas en operadores turísticos, que por supuesto lo está capitalizando Chile. Por eso también es un balance negativo”, añadió Ramírez, quien también criticó la falta de comunicación entre la intervención y las autoridades locales.
El funcionario advirtió sobre un posible brote de hantavirus relacionado con las condiciones de control en el puerto: “Las empresas están pidiendo los certificados de desratización… lo que nos hace presuponer que no tienen certificados de estos meses, o sea de enero a la fecha”.
La incertidumbre se extiende a la próxima temporada turística. “Estamos en contacto con la Asociación de Líneas de Crucero de Gran Porte y la IATTO que operan turismo antártico, pero hay incertidumbre sobre cómo se va a operar y quién estará a cargo en la temporada 2026-2027”, expresó Ramírez.
Existen preocupaciones sobre las recaladas locales, ya que algunas empresas han optado por Punta Arenas en lugar de Ushuaia debido a la inestabilidad. “El buque Ushuaia que en vez de estar parando aquí eligió Punta Arenas por la improvisación de la gente que tiene el poder”, indicó.
Desde el gobierno provincial se han realizado presentaciones ante la Corte Suprema sobre la intervención. Aseguran tener respaldo legal desde 1992 sobre el manejo del puerto.
La situación es aún más tensa para los trabajadores portuarios, quienes desde el 21 de enero no pueden acceder a sus empleos, lo que ha llevado a un aumento en las quejas y la posibilidad de medidas de fuerza. La falta de operación en el puerto podría afectar la llegada de cruceros y, en general, la imagen internacional de Ushuaia como destino turístico.
Con una necesidad de diálogo para evitar un mayor deterioro de la situación, el Puerto de Ushuaia sigue en funcionamiento, aunque con una creciente preocupación sobre su futuro institucional y político.
“Quieren manejar el puerto a 3 mil kilómetros, quieren el negocio, no les interesan el puerto ni los fueguinos”, comentan críticos de la intervención.
A pesar de no haber hecho declaraciones sobre la situación, la ANPYN ha oficializado una licitación para el recambio del sistema de defensas del muelle. Según la información oficial, “la obra contempla la provisión y colocación de 75 nuevas defensas, en reemplazo de equipos deteriorados”.
Se espera que este anuncio marque el inicio de una serie de obras estructurales que buscan mejorar la operación del puerto, aunque aún quedan muchas incógnitas sobre la gestión y el financiamiento de estas iniciativas.















